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5 reacciones químicas sorprendentes

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Vamos a dejarnos llevar por explosiones, cambios de color, sólidos de formas y colores insospechados. Esto es Química, y vamos a tratar de aprender un poquito más repasando 5 reacciones químicas sorprendentes.

La reacción de la termita

La reacción de la termita, conocida como aluminotermia cuando uno de los reactivos que intervienen es el aluminio, es una reacción de oxidación-reducción tremendamente exotérmica.

Una reacción de oxidación-reducción, es una reacción en la que uno de los elementos se oxida, lo que podemos entender como que gana oxígeno (el aluminio en este caso) o, para aquellos que estéis un poco más familiarizados con la química, como que pierde electrones (pasa de número de oxidación cero a número de oxidación +3, ha perdido por tanto tres electrones).

Lo más interesante de esta reacción sin embargo no es que sea exotérmica ni tan espectacular, es que, si os fijais en la  reacción anterior, le hemos quitado el óxido al hierro y hemos vuelto a obtener el elemento puro (Fe). Aunque realmente es muy llamativa y eso ha sido aprovechado por muchos shows de televisión.

El jardín químico

El jardín químico es una de las reacciones que más me han gustado desde que tuve el placer de conocerla, la he hecho varias veces y nunca me ha dejado de sorprender la simplicidad y la belleza que puede tener la formación de estos cristales.

Al añadir sales metálicas a una mezcla de vidrio soluble y agua, se liberan los iones metálicos solubles en agua, pero que al entrar en contacto con el vidrio soluble, dan lugar a un compuesto insoluble (un silicato metálico) que actúa como una membrana semipermeable separando al resto de iones de la disolución.

Esta membrana semipermeable, deja entrar moléculas de agua en el interior de las "columnas" formadas, aumentando la presión interna hasta el punto de que acaban por romperse por algún lado, esto permite salir a los iones metálicos, que de nuevo dan lugar a silicatos metálicos insolubles, repitiéndose el proceso continuamente.

De este modo los cristales crecen, obteniéndose unas formas caprichosas que recuerdan a los corales con los llamativos colores de cada uno de los iones metálicos que hemos introducido.

Lluvia de oro

La lluvia de oro es el nombre "artístico" que se le da a la precipitación del ioduro de plomo (II). Realmente el proceso es muy sencillo, tan sólo tenemos que añadir nitrato de plomo al ioduro potásico y veremos como inmediatamente se forma el ioduro con su color amarillo intenso característico,esta reacción ya es en sí bastante llamativa.

Pero lo realmente sorprendente se produce cuando calentamos esta solución y dejamos que se enfríe poco a poco. Al calentarla, veremos cómo se vuelve de nuevo transparente, ya que la solubilidad de nuestro compuesto varía mucho con la temperatura, y al ir bajando poco a poco la temperatura empiezan de nuevo a aparecer los cristales de yoduro, obteniendo este bello efecto de lluvia de oro.

Ácido sulfúrico con azúcar

La reacción del ácido sulfúrico con azúcar consiste en una deshidratación de las moléculas de azúcar por parte del ácido sulfúrico. El ácido sulfúrico se dice que es una sustancia higroscópica, es decir, que tiene una afinidad muy grande por el agua. Al ponerlo en contacto con el azúcar le extrae completamente el agua que contiene y lo deja como carbón.

Al final se observa un aumento de volumen debido a que el carbono reacciona con el ácido sulfúrico y se convierte en en dióxido de carbono, y el ácido sulfúrico se reduce a ácido sulfuroso que descompone en agua y dióxido de azufre.

Reacción de sodio con agua

Para terminar, todo un clásico, la reacción de un alcalino con agua. Esta reacción muestra una gran violencia debido a la gran afinidad del sodio por el agua, es muy exotérmica también, y suele terminar con una gran explosión. Hay que tener en cuenta que generalmente el sodio está recubierto por una capa de óxido que hay que retirar antes de empezar la reacción.

Una vez que los pongamos en contacto veremos cómo se prende fuego al metal. La reacción consiste en la formación del hidróxido de sodio e hidrógeno, liberando de nuevo una gran cantidad de calor, en ocasiones se le puede añadir algún indicador, como la fenolftaleína, sensibles a los cambios de acidez para comprobar la basicidad del producto resultante.

En esta reacción el sodio pierde un electrón de nuevo para formar el ión, del mismo modo el agua se separa en el anión hidróxido y el catión hidronio, volvemos a tener una reacción con un intercambio de electrones o reacción redox.

Antes de que a nadie se le ocurra hacer ninguno de estos experimentos, se debe tener en cuenta que hay que tener gran precaución en el manejo de los reactivos químicos. Algunos como el ácido sulfúrico son muy corrosivos, además los gases que se desprenden en alguna de estas reacciones también son tóxicos por lo que deben hacerse en campanas de extracción, es muy importante que se cumplan todas las normas de seguridad en el laboratorio, como el uso de gafas de seguridad y bata.

Estas reacciones no son para niños y deben hacerse con la supervisión de un experto. Si queréis reacciones aptas para todos los públicos también hemos publicado algunas reacciones que pueden ser más aptas para niños.

Hay otras reacciones químicas como las luminiscentes que se me han quedado en el tintero. ¿Qué otras añadirías a esta lista?

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