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¿Cómo se lanza un satélite?

86804197.jpg Comstock Images/Comstock/Thinkstock

En la imagen de arriba puedes ver el lanzamiento del Columbia, y aunque este artículo hable sobre lanzamientos, no será de naves espaciales tripuladas, sino de satélites, esas máquinas que orbitan en el espacio que nos ayudan a mejorar nuestras comunicaciones y a tener una tecnología superior.

¿Para qué se lanzan los satélites?

Por encima de nuestras cabezas, a 10.000 km de altura o a más de 35.000 km (una barbaridad) orbitan miles de satélites. Dependiendo de la función del satélite, se encuentran a más o menos distancia.

Sus funciones son varias, como por ejemplo fotografiar el espacio y la tierra, medir el tiempo climático para poder ver las predicciones meteorológicas, transmitir la radio, las ondas de televisión, telecomunicaciones de todo tipo y valor.

Preparación del satélite

Pero vayamos a lo realmente interesante. La preparación del satélite y su lanzamiento.

106547707.jpg iStockphoto/Thinkstock

Los ingenieros, mecánicos y científicos, después de un largo estudio y un trabajo enorme, crean el satélite con todas sus funciones definidas y dispuesto a ser lanzado al espacio.

Pero saltémonos el proceso de los chips, soldaduras, configuración de ordenadores de abordo y otras tareas...

Tenemos el satélite dispuesto para ser lanzado, con combustible. Se mete dentro de un ensamblaje con una atmósfera especial para que los componentes no sufran ningún daño. Cuidadosamente y con movimientos lentos se va encerrando poco a poco el satélite en la parte alta del cohete.

Este proceso debe realizarse con cuidado ya que cualquier movimiento en falso podría tirar a la basura millones de dólares.

3, 2, 1... Ignition

El satélite está dentro del cohete. El cohete ha sido montado sobre una plataforma que será arrastrada (normalmente) por un camión, también a una velocidad muy lenta para evitar movimientos bruscos. Por fin el satélite llega a su lanzadera y espera.

El clima debe ser perfecto, si puede ser sin nubes, sin lluvia y sobre todo sin viento. ¿Y por qué? porque no queremos que nuestro pequeño explote en mil pedazos por un detalle climático.

El cohete está repleto de cargas explosivas como método de seguridad. Si algo sale mal durante el lanzamiento o el cohete pierde el rumbo, un montón de sensores mandarán una señal a un ordenador de abordo que hará estallar por los aires el cohete.

Y no queremos que un cohete cargado con miles de litros de combustible y con cargas explosivas caiga sobre nosotros... Sería una catástrofe.

En el aire

Estamos volando a unos 7km/s, un motor principal ayudado de otros 6 auxiliares nos están propulsando hacia el espacio, poco tiempo después entrarán en juego otros tres motores auxiliares. A más de 200 segundos de funcionamiento termina la primera fase y empieza la segunda que durará más de una hora.

Cuando el satélit está en posición, la cúpula en la que va protegido se separa en dos mitades, debido a unas pequeñas detonaciones controladas. El satélite sale al espacio, despliega sus antenas y empieza su retransmisión.

Un duro parto, pero... ha merecido la pena.

Por cierto, los lanzamientos se deben realizar desde zonas cercanas al ecuador porque así se puede aprovechar mejor la velocidad de rotación de la tierra. Esto supone un ahorro de combustible en el lanzamiento y una mayor duración del funcionamiento del satélite en el espacio.

Uno de los lugares que más lanzamientos tiene es en Kourou, en la Guayana Francesa.

Por cierto, ¿sabes qué nave es el Apolo 11? Ya que estamos espaciales te invito a que descubras algunas curiosidades sobre el aterrizaje de esta importantísima nave.

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