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El pez raya y su ataque de azar

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El océano está tan poblado que no se sabe el número exacto de especies que hay en sus entrañas, porque seguramente quedan muchas por descubrir.

Hoy no te voy a hablar ni del tiburón, ni de la ballena, ni del delfín. Vamos a conocer al pez raya, un ser que puede jugar una mala pasada si tienes mala suerte, sigue leyendo y sabrás de qué te estoy hablando.

El pez raya

Estos animales son conocidos también como "mantarrayas" y están estrechamente emparentados con los tiburones. Podemos apreciarlo por su esqueleto, por el número y forma de las aletas y por sus branquias.

Son peces cartilaginosos y se podría decir que tienen forma de rombo. Se caracterizan por unas aletas muy largas y una cola puntiaguda.

Su piel es blanca por la parte de abajo, pero el lomo es moteado, tiene rayas, manchas, y algunas otras distinciones... Algunas veces para mantenerse oculto se entierran en la arena del fondo del mar.

El aguijón venenoso

Sólo dos especies de rayas son venenosas, las Dasyatidae, que son más comunes y las Potamotrygonidae, que habitan en Sudamérica.

Éstas poseen un aguijón venenoso, sólo el último tercio. Es muy afilado e incluso tiene forma de sierra, por lo que su picadura puede ser muy dolorosa.

Para los humanos no resulta venenosa, aunque se han dado casos de muertes a causa de su picadura. Su veneno es producido en unas glándulas situadas detrás del aguijón.

152953795.jpg iStockphoto/Thinkstock

Características

Viven en cualquier mar y se alimentan de crustáceos. Su forma aplanada les diferencia del resto de peces, pero sus dientes son como los de los tiburones, aunque algo más pequeños, claro.

Pueden alcanzar los 34 kg de peso y su aguijón puede llegar a los 30 cm de longitud.

Como he mencionado antes, se entierran o se posan en el fondo del mar y allí se quedan inmóviles hasta que su presa aparece y consiguen capturarla rápidamente. Cazan de esta forma porque no pueden perseguir a sus presas, nadan muy lentamente.

Ataques a seres humanos

Quizás te suene el nombre de Steve Irwin,  un gran ecologista y biólogo cuya pasión eran los animales. Un día, el cuatro de septiembre del 2006, estaba rodando un documental en Australia...

Todo iba bien, hasta que el pez raya clavó su aguijón, de 20 centímetros, directamente en el corazón de Steve, perforándolo e inyectando veneno en su organismo. Murió prácticamente en el acto. La muerte se recogió en video y aún se puede ver en internet, aunque su mujer destruyó la cinta original.

En Cayo Marathon una mujer que estaba tranquilamente en su barco murió después de que una raya saltara del agua, clavara su aguijón en el cuello de la mujer y ésta se cayera de espaldas golpeándose fuertemente la cabeza.

Y James Bertakis, un hombre de 81 que sufrió un accidente similar al anterior, pero en su caso, se salvó milagrosamente de morir.

Pero para que te ocurra esto debes ser muy desafortunado, y realmente son casos muy excepcionales los accidentes fatales con estos animales.

De cualquier forma, nunca se sabe cuándo va a ser el último momento, así que mejor disfruta de todo lo que hagas mientras puedas... Carpe Diem, amigo.

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Comentarios

a mi me pico una raya, en la playa de manta el dolor que causa es muy intenso, pero lo peor q ya tengo un mes y no se me cierra esa herida, tuve que hacer que me la abrieran mas y limpiaran, mi pie solo espero que no sea venenosa, tengo miedo, si me ayudan a saber como curarme.

Mié, 2013-05-08 23:04
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