Fuerzas militares para defender a los rinocerontes
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- Publicado por: Sebastian Rossi

La caza furtiva de rinocerontes ha llegado a niveles alarmantes en el sur de África, tanto es así que la entidad estatal Parques Nacionales De Sudáfrica (SANParks) ha solicitado ayuda a las fuerzas militares para defender a los rinocerontes de estos criminales.
La convocatoria ha sido bien recibida entre los militares quienes se mostraron entusiasmados con la oportunidad de intervenir en la lucha contra la matanza de rinocerontes. El ministro de Defensa de Sudáfrica expreso que: “La caza furtiva de rinocerontes es un delito muy grave que debe frenarse inmediatamente, es cruel y brutal y si SANParks requiere de nuestra ayuda lo haremos con urgencia”
La participación de las fuerzas militares en Sudáfrica es una medida drástica. La policía zonal, autoridades de los parques y organizaciones ambientalistas se encuentran superadas por la especialización y el profesionalismo que han adquirido los criminales, últimamente se valen de métodos de combate y operaciones militares con elementos de última tecnología y con frecuencia se valen de equipos sofisticados para cometer los crímenes.
Hasta se ha llegado a comprobar que algunos cazadores furtivos tienen a su disposición helicópteros, telescopios de última generación, fusiles de largo alcance con visión nocturna y cuentan con una infraestructura y logística que se encuentra muy desarrollada.
Sin dudas que el ansiado botín que los delincuentes persiguen son los cuernos de rinoceronte. Existe un mercado negro internacional donde se pueden conseguir estos y otros productos de matanzas que se llevan a cabo ilegalmente en muchos países.
En mi opinión personal creo que esto no servirá de nada. Sólo se logrará encarcelar a muchos, y quizás hasta mueran personas en enfrentamientos. Hay que combatir el mercado negro internacional, esto es una guerra económica.
No creo que sirva de nada castigar a quien recibe un fusil y la misión de matar un rinoceronte, que quizás es un pobre hombre que sólo quiere darle de comer a sus hijos, y detrás de él vendrán otros más. Pero quienes realmente manejan estos negocios sucios, siguen impunes.


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