¿El cáncer de páncreas ataca antes de lo previsto?

Una nueva investigación realizada por científicos del Instituto Médico Howard Hughes y la Universidad Johns Hopkins sostiene que el cáncer de páncreas podría acechar al organismo durante décadas antes de que el paciente se vuelva sintomático, ofreciendo una pista de por qué es tan difícil tratar esta enfermedad, la cual resulta mortal en el 95% de los casos.
Los científicos realizaron análisis genéticos de tumores y descubrieron que las primeras mutaciones comienzan a aparecer hasta 20 años antes de que el cáncer se vuelva letal.
A pesar de que el de páncreas es uno de los órganos que presenta tumores de manera menos frecuente, las tasas de mortalidad de la enfermedad son extremadamente altas y en los últimos 40 años no se ha logrado mejorar su supervivencia.
Durante la investigación los científicos analizaron muestras de tejido provenientes de tumores primarios en el páncreas y también de secundarios en otras partes del organismo a las cuales el cáncer se había extendido (tumores metastásicos). Luego se secuenció el ADN de cada gen de estos tumores en busca de señales de mutaciones. Los resultados mostraron que promedialmente, cada tumor metastásico tenía 61 mutaciones vinculadas al cáncer.
Más del 60% de éstas mutaciones estaban presentes en el tumor pancreático original pero ya que las mutaciones genéticas ocurren a un ritmo relativamente constante, esta acumulación permite determinar cuanto tiempo ha tardado en desarrollarse el cáncer.
Empleando este reloj molecular, los investigadores determinaron que en promedio toma 11,7 años para que una mutación única en una célula pancreática se transforme en un tumor pancreático considerado maduro. A partir de este punto deben transcurrir 6,8 años para que las células del tumor pancreático formen un tumor en otro órgano.
Lamentablemente una vez que se llega a esta etapa, al paciente solo le quedan tres años de vida. Esto hace que el desarrollo de la enfermedad tome en promedio 20 años, la mayoría de los cuales el paciente no sabe que esta enfermo.
El doctor Bert Vogelstein, director de la investigación, explicó que este descubrimiento confirma una teoría acerca de la letalidad de los tumores pancreáticos que sostiene que cuando se les diagnostica estos se encuentran tan avanzados que las opciones de tratamiento son escasas.
Este descubrimiento abre dos puertas, una para una prueba génetica más precisa que detecte el cáncer de forma más temprana aumentando radicalmente las posibilidades de supervivencia y otra a nuevas opciones de tratamiento que consideren las mutaciones genéticas como factor fundamental.



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