La dieta de los antiguos homínidos y un cerebro en crecimiento

Hace entre 2.5 y 2 millones de años los homínidos atravesaban un período fundamental en su evolución. En este momento están presentes en Africa el Homo habilis, el Homo ruldolfensis y el Paranthropus boisei (forma australopitecina de nuestros antepasados), y al menos uno de ellos iba en un camino que se dirigiría hacia un único puerto: Homo erectus.
Homo erectus fue una especie de homínido que vivió entre hace 1.8 y 1 millón de años, y su aparición fue pionera en lo que respecta a tamaño corporal y cerebral. Esta especie de homínido tenía un cerebro que rondaba los 800-1000 cc, superior al cerebro de las especies anteriores, y además una mayor masa corporal. ¿Pero cuál fue el trampolín hacia ese incremento en el tamaño del cerebro? No lo tenemos del todo claro, pero con seguridad el cambio en la dieta tuvo algo que ver en ello.
Los descubrimientos realizados por el arqueólogo David Brown de la Universidad de Ciudad del Cabo apoyan esta teoría, pues en el día de ayer se publica en PNAS el hallazgo de restos fósiles de animales que habrían implicado una novedad en la dieta de los homínidos.
Se trata de fósiles con una antigüedad de dos millones de años, pertenecientes a peces, cocodrilos y tortugas y hallados a orillas del Lago Turkana, sitio ubicado en Tanzania y con presencia homínida documentada.
Si nos guiamos por la dieta de los chimpancés, la dieta de H. habilis, H. rudolfensis, y P. boisei habría consistido en insectos, frutos y plantas, todos recursos bajos en energía como para alimentar el crecimiento de un cerebro como el de H. erectus. Sin embargo, los fósiles hallados corresponden a animales muy ricos en recursos grasos y energéticos, algo que podría haber sido el impulsor del crecimiento del cerebro de los antepasados de los humanos.
De acuerdo a lo que sostiene Braun, los antiguos homínidos carecían de la organización social y de los artefactos suficientes como para competir con otros carnívoros por presas ricas en grasas; sin embargo, las planicies inundables del Turkana podrían haber sido una excelente oportunidad para los homínidos de hacerse con nuevas presas.
La hipótesis del cambio de dieta gana prevalencia en la comunidad científica, y la fotografía que vemos arriba muestra uno de los fósiles encontrados a orillas del Turkana. ¿Fue esto comidilla para antiguos homínidos?



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