Cráneos arrugados = ¡Mandíbulas fuertes!

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¿Una hermosura verdad? No, no es una reconstrucción de cómo será tu rostro a los 95 años de edad, sino que es una imagen cercana del rostro del Centurio senex, un murciélago que ha generado una plétora de interrogantes a los biólogos evolucionistas durante décadas, justamente por su fealdad, que en términos evolutivos se traduce en una maravilla adaptativa, un cráneo tan versátil que le permite al murciélago comer diversos alimentos.

A diferencia de otros murciélagos que se alimentan exclusivamente a partir de frutas, el Centurio corre con la ventaja de alimentarse de muchos otros recursos, entre los que contamos insectos y vertebrados como lagartos, sapos, roedores y otros murciélagos. ¿Pero qué tiene que ver ese cráneo arrugado con todo esto? En él se encuentra el meollo de la cuestión.

En la revista Journal of Zoology aparece una investigación dirigida por Elizabeth Dumont de la Universidad de Massachusetts Amherst en los Estados Unidos, quien ha atribuido la variada dieta del Centurio justamente a la forma de su cráneo, la cual le permite consumir muchos más alimentos que otros murciélagos.

“Hemos descubierto -dice Dumont- que en lo relativo al tamaño de la cabeza, el Centurio genera las mandíbulas más fuertes conocidas para murciélagos nariz de hoja”. Un cráneo corrugado es entonces sinónimo de mandíbulas fuertes. Mandíbulas fuertes es sinónimo de una dieta rica. Y una dieta rica es sinónimo de un animal muy bien adaptado al ambiente. Es el caso del Centurio senex.

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Imagen de Carlos Dan
Publicado por: Carlos Dan

1 ComentariosComentar

Las mandíbulas fuertes son importantes , no solo en la mejor alimentación, sino que denota atributos de fortaleza, de cortejo, de sexo y de competencia.

Mié, 2009-09-09 17:48
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