Antropología de las bebidas alcohólicas
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- Publicado por: Carlos Dan

Cerveza: Alma mater alemana.
Como buen post de domingo en OjoCientífico, este abre la mente y nos deja pensando. Escribo estas líneas enteramente atrapado por la teoría de Ryan Murdock, antropólogo y viajero trotamundos que ha esbozado algunas consideraciones sobre la cultura, el paisaje y las bebidas alcohólicas de cada país que me han convencido sin tregua.
La piedra angular de la cuestión es la cultura. La ecología cultural, disciplina aún fuertemente vigente, sostiene que el paisaje moldea la cultura. Partiendo de esa base, Murdock apunta que entre los aspectos culturales afectados se encuentra la tradición alcohólica de cada país, que varía fuertemente de un lugar del mundo a otro.
Comencemos por los ejemplos más claros. Rusia y los países escandinavos han buscado una bebida que los mantenga calientes, y que además no por casualidad es seca y helada en apariencia, tal como el aire helado que sus narices respiran. Es el vodka, y cualquiera está de acuerdo en que esta bebida es marca registrada de los rusos.
En Europa del sur y central, la tendencia la marcan dos bebidas: las cervezas y los vinos. Las primeras son para países fiesteros y bulliciosos (Alemania, Bélgica, Holanda...), el vino viaja a lo largo del sur, con la tranquilidad contemplativa del mediterráneo, característica que define a los amantes del vino, que calmos gustan de disfrutar y saborear esta bebida.

Vodka: Sangre y corazón rusos.
En América central el ron marca el ritmo, y los climas cálidos demandan esta bebida, que acompasa el calor interno con el externo. Así mismo los mexicanos muestran una tendencia climática similar expresada a través del consumo de tequila.
Sin embargo, Estados Unidos, país con infinidad de paisajes y climas heterogéneos, no deja de representar uno de los más claros ejemplos. Haciendo juego con su cosmopolitismo y su diversidad cultural, los norteamericanos se definen por los cócteles, que expresan un poco de cada cultura en una bebida común.
Para mí, estudiante de antropología los presupuestos teóricos son excelentes, y si bien puede resultar una teoría vacía y reduccionista, desprovista de significación real; invito entonces a pensar una vez más y a compartir opiniones sobre este trinomio paisaje-cultura-bebida.


2 ComentariosComentar
Sin haber leído el artículo original, discrepo.
No hace más que evocar sensaciones producidas por la vista y recurrir a tópicos.
¿En qué se parecen el vodka, el güisqui (agua de vida, en gaélico) y el ron)? Son todo bebidas de 40 gradacos o más. Y me da igual que sean de tono dorado (güisqui o ron) o blanco (ron, vodka, tequila y otros).
En cuanto a la dicotomía cerveza-vino... las bacantes se ponían tibias de cerveza antes de la llegada del vino y de Dionisio/Baco y creo que una borrachera de vino es igual de contemplativa y sosegada que una de cerveza. Y creo que la cultura latina (portugueses, españoles, italianos, griegos...) tiene más fama de amante de la juerga que la gente del norte, conocidos por su frialdad... hasta que beben alcohol, claro ;)
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