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Los progresos del CB2: El primer niño robot

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Esta aberrante y aterradora “cosa gris” es justamente eso: una cosa. Para algunos, sin embargo, es el futuro. Se trata de CB2, el primer niño robot, otro ridículo y excéntrico empeño de nuestros amigos con delirios tecnológicos, los científicos japoneses, esta vez de la Universidad de Osaka.

En el 2007 el CB2 era presentado en sociedad como el primer niño robot, una creación producto de la más avanzada tecnología de punta que fue diseñada para imitar (lo cual a largo plazo se llamará “mejorar”) los procesos de aprendizaje del ser humano. A dos años de su creación, el CB2 ya ha evolucionado considerablemente en ello.

Con 130 centímetros de alto y escondido bajo una piel de látex, este robot cuenta con sofisticados sistemas en su interior que le han permitido aprender a caminar con la activación de 51 músculos artificiales y seguir atentamente los eventos que suceden frente a él, imitando y aprendiendo de todos y cada uno de ellos.

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De hecho, los tecnólogos al frente de este proyecto están intentando enseñarle a este autómata a pensar como un bebé que evalúa y registra las expresiones de su madre, clasificándolas en categorías emocionales como alegría, enfado o tristeza.

¿Para qué? Imposible saberlo. Cuesta creer que haya tanta inversión financiera en robótica de este tipo superficial y no en un mayor desarrollo en la ingeniería robótica aplicada para la industria. De hecho, las cifras prometen aumentos preocupantes.

Minoru Asada, el ingeniero detrás de la construcción de la cosa llamada CB2, quiere caprichosamente que para el 2050 exista un equipo de futbolistas robots que esté al nivel de competición de la Champions League. Yo me pregunto ¿qué rayos ocurre en las cabezas de estas personas?

Imagen de Carlos Dan
Publicado por: Carlos Dan

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5 ComentariosComentar

Perdona, pero no puedo estar de acuerdo con tu punto de vista. Me parece que estos avances son importantísimos, son más el futuro que otras versiones más puramente "industriales", y, además, me temo, el futuro desarrollo provendrá fundamentalmente de la industria del ocio y del entretenimiento, tantas veces motores de la investigación. Y este tipo de "ejemplares" tiene, al menos inicialmente, mucho más que ver con esta lucrativa industria. Y se venderán, por el precio que le quieran poner. Y si no, al tiempo.

Lun, 2009-04-06 07:03

jajaja ese niño si que asusta no se vaya aparecer en la noche jajajajaj pero wow que excelente quepueda reaccionara a las expresiones de su mama

Lun, 2009-04-06 14:43

Aureus, yo no estoy de acuerdo con tu punto de vista, pero puedo entenderlo. Sin embargo, pensemos que si el futuro que nos espera es de niños robots no sería descabellado asegurar que Isaac Asimov ha resucitado.
Creo que la ciencia debería enfocarse a objetivos más pragmáticos y no a ilusiones de la ciencia ficción, que por más desarrollo tecnológico involucrado en ella sigue siendo más "ficción" que "ciencia".

Saludos y gracias por publicar tu opinón!

Mar, 2009-04-07 04:53

No falta tanto ya para el Yo, Robot, me parece. El camino es ese, queramos o no. Las investigaciones en relación a "los sentidos artificiales", vista, oido, tacto y olfato (gusto me parece que nos está en el saco), y el pensamiento cibernético, van a evolucionar mucho, gracias a este tipo de juguetes. Y, (por desgracia desde mi punto de vista, no sé si lo habias visto así), para que sean rentables tienen que ser juguetes que hagan cosas curosas, más que "que hagan cosas importantes". El muñeco de barro pasó a tener brazos y piernas, luego hacía pipí, y después hablaba, lloraba o reía. Y eso se vende, y la ciencia necesita dinero para seguir...
Perdona por repetir entrada, no quiero ser pesado. Gracias por la respuesta.

Sigue con tu gran trabajo en el blog. Saludos.

Mar, 2009-04-07 07:47

Si quieren hacer un equipo de futbolistas robots van por buen camino, porque este es clavadito a Iniesta.

Vie, 2009-04-10 04:22
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